¿Porqué NO TE CALLAS?
Triste, muy triste que una semana santa en la que se olvidaron rencillas, una semana santa en la que cundió el compañerismo, la sana alegría, la participación, la colaboración de unos con otros… Triste que una persona haya dado una nota tan desafinada.
Dicen que no ha soportado bien que le apeen a la fuerza del cargo de máximo responsable de su cofradía (¿Qué quería… perpetuarse como Hugo Chavez?)…, Pero en vez de rumiar en solitario su desdicha, repartió puyas con descaro y con auténtica falta y orfandad del más elemental espíritu de hermandad. Él que siempre se ha auto-puesto de ejemplo de caridad cofrade, se permitió el lujo de insultar a destajo a los hermanos de ‘La Borriquita’. Lo hizo a la salida, lo hizo en la plaza de España, lo hizo en el callejón del Mercado… Lo hizo delante y ante muchas personas que no daban crédito a escuchar lo que escuchaban. No dudó en reírse de un padre que, vestido de hebreo, acompañaba a su ilusionada pequeña… “Carnavalada” fue la expresión más suave utilizada por este cristianísimo cofrade (¿Desearía este ‘cofrade’ que le recordemos, años atrás, su estrechísima vinculación con los carnavales motrileños?). Luego la emprendió con el paso del misterio… Con el resto de la comitiva. Todo, para él, es fanfarria menos su procesión, claro. La hermandad de la borriquita no da crédito a lo sucedido y, si los del domingo de ramos tienen dos dedos de luces, deberían protestar ante la misma junta de hermanos mayores y pedirle explicaciones al pollo este y pedir también que le laven el hocico con agua bendita.
Este ‘buen hombre’, cuya boca ha dejado atónitos a quienes ya le tenían por raro, pero nunca por un simple grosero; se presentó ante la persona responsable de una entidad benéfica y le espetó algo que ya corre de boca en boca por las hermandades motrileñas…. “Mire usted, cuando haya necesidad de algo me llama usted a mí y nada más que a mí; no avise a ninguna otra cofradía… A NINGUNA”. (Luego cuentan que, a la hora de la verdad, nunca está disponible, claro)… Al parecer, la exclusividad de la obra de caridad viste más que los polos de Ralph Laurent y las partiditas de golf que se pega este piadoso cofrade local; para luego criticar –con total descaro- a las numerosas publicaciones de semana santa, a las que acusa de ‘enriquecerse’ (ahora se le llama enriquecimiento al trabajo remunerado de los profesionales), sin pararse a pensar que él, cuando trabaja (trabaja, síiiiiii, aunque no lo parezca) cobra por hacerlo.. Porque, que sepamos, no entrega su sueldo a las hermanitas de los pobres sino que lo reparte ‘piadosamente’ por los más conocidos establecimientos hosteleros del centro de la ciudad, a donde acude a diario a mitigar, con frescor en la garganta y el estómago, la pertinaz y agria mala leche que anida en sus adentros.
Se cuenta, también, que ordenó con ímpetu que desalojaran la ropa recogida y preparada para los pobres, en plena navidad, pues ‘estorbaba’ para poner el belén. Pero luego se ocupó de salir en su radio anunciando que sólo el y los suyos hacen obras de caridad. ¡Eso es humildad cristiana!
Para rematar, la emprende públicamente este año con un comentarista de la semana santa motrileña, por un comentario hecho por este sin ninguna clase de maldad; si bien yo creo que la ha emprendido con él porque aquel no le dora la píldora en antena, como sí hace otro medio que –¡Toma rigor periodístico!- se permite el lujo de ponerle el micrófono al ‘cofrade’ este para que arremeta contra ese honrado y honesto comentarista de la competencia. “¡Todo el mundo está contra mí….!”, se le ha escuchado decir en más de una ocasión… Expresión propia de un megalómano que se cree superior, imbatible y arrogantemente divino… Un señor que se ha permitido el lujo de autoproclamarse con más autoridad que el propio arzobispo de Granada y al que solo le faltó decir… “¡del sillón no me mueve ni Dios!”.
El día del pregón de Semana Santa, hace un par de años, la presentación visual de imágenes que se proyectó en el calderón se saltó, por error al titular de su hermandad. Un simple fallo técnico fue entendido por el listo este como “¡un contubernio judeo-masónico, un complot de toda la semana santa!” no contra su cofradía, no… sino contra su persona… Estuvo días proclamando, en su ‘medio oficial’: “¿Porqué todo el mundo nos ignora.. Porqué todos nos temen…?”. Como si el resto de las hermandades no tuvieran otra cosa que hacer que estar pendiente de cada vez que se tira un peo… Menudo ‘ilón’. Cuentan que el entonces presidente de la agrupación tuvo que frenar a alguna cofradía que quería cantarle las cuentas al iluminado este, para evitar una algarada, por muchas ganas que tuvieran todos.
“Mi cofradía ni se mezcla con el resto ni acude a ningún acto de las demás”, dijo una vez. Para evidenciar tan mal gusto y falta del más elemental sentido de la solidaridad cofrade se ausentaron –los únicos- de un cortejo penitencial en el que se dio cita toda la semana santa de Motril, con buen criterio tanto de la hermandad convocante como de los que participaron. Suponemos que este buen cofrade, y sus dos o tres acólitos, opinarían que la bella y seria procesión (la mejor, este año, de toda la semana santa) era un circo y ellos, claro, no participan en estas cosas… Lo suyo es ‘mu’ serio, sí… y para demostrarlo allí estaba el y sus mariachis en la carrera oficial riéndose de la procesión que pasaba por delante, sí… Riéndose.
Este hombre, sigue mandando en la sombra en una hermandad en cuyo interior –lo decimos para que se vaya enterando- está surgiendo un movimiento silencioso que trata de ponerlo en su sitio. O sea, en la puta calle. Hartos ya de su prepotencia, sus graznidos y sus sandeces… A él le da igual, se cree un cristiano de pro con derecho a inquisitar al resto de la semana santa de Motril, mientras sigue buscando y proclamando día a día la causa de su propia canonización. ¡Es que, encima, se cree santo!… Cosa que no conseguirá porque, que sepamos, caga, mea y chinga como todo hijo de padre… ¿O es que está todo el día en levitación y en éxtasis?.
¿Ha pensado la agrupación de hermandades en pedir la coronación canónica de este pájaro?
¿Es que su propia cofradía va a seguir consintiendo ese insulto permanente al resto de las hermandades?. Por responsabilidad solidaria, esta afrenta les compete a todos ellos. ¿No se les cae la cara de vergüenza ir proclamando después que son los únicos, los exclusivísimos y catoliquísimos cristianos de toda la semana santa de Motril?.
Al menos esperamos que, después de reirse de la vestimenta de más de un Cristo de la semana santa mire alguna foto y vea lo ridículo que estaba de hábito desde que se pasea con ese barrigón.
Mientras tanto, y a la vista que siempre le gustado ordenar a los demás que estén en silencio, le podríamos decir, todos a una, pero TODOS…. ¡¡¡¡ ¿PORQUÉ NO TE