martes, 31 de marzo de 2009

Fotografia Semana Santa I


Durante estos días previos a la Semana Santa, este humilde fotógrafo va a intentar dar varios consejos sobre la fotografía en este festejo religioso. 
En esta primera parte vamos a hacer un mayor esfuerzo en buscar dentro de un cortejo procesional aquellos puntos de vista que el viandante no es capaz de captar debido a la lejanía de los enseres, del discurrir demasiado de prisa de los pasos o por ejemplo detallas que son imperceptibles.
A continuación ponemos ejemplos y los comentamos.


La imagen que podemos ver pertenece al paso del Dulce Nombre de Jesús de Motril. Consiste en un querubin que sujeta parte de la peana donde va el niño Jesús.  Podíamos haber cogido la totalidad de la peana, pero concentramos la foto únicamente en el angelito donde se aprecia el detalle de plasticidad contrastando con el dorado del paso.
Otros de los ejemplos de particularidades de los desfiles es la formada por los enseres que generan movimiento, generando una sensacion de movimiento sin tener que realizar la fotografia con grandes exposiciones. Hemos elegido uno de los doce rosarios del Palio de la Hermandad de la Burra de Motril, donde hemos querido captar el sonido del golpeo del rosario sobre la vara de palio.
Otro punto de vista cuando empieza a caer la noche en los desfiles procesionales son el juego que da la luz de las velas, parte importante de las hermandades y cofradias. Para ello, ya tenemos que tener cuidado con la apertura que utilizamos, asi como el tiempo de exposición y fundamentalmente el uso de trípode para evitar vibraciones. Ponemos varios ejemplos:




Si quereis saber algo más no dudéis en poner vuestros comentarios.




jueves, 19 de marzo de 2009

A todos los Papis. ¡Felicidades!

"Cuando seas grande comerás huevos". 
Con treinta y pocos años encima es el primer día del padre que celebro como receptor de la felicitación, y sin duda no tiene precio que tu pequeñín venga corriendo por el pasillo de la guardería, regalo en mano, para darte un beso "mu" grande y felicitarte a su manera.

Por ello a todos los Papas, le deseo la misma felicidad, que como yo he recibido. Que disfruten del día a día, del momento, de cada instante. Ni las crisis más duras, ni las guerras más extremas romperán los vínculos de unión entre padre e hijo. 

Se que ya son horas tardías para felicitar a vuestro padre, en el caso de que no lo hayáis hecho, pero seguro cualquier día es propicio para recordarles que estáis ahí, y que puede contar con vosotros.

FELICIDADES.