lunes, 3 de agosto de 2009

Vega y Mar.

Cada fin de semana que regreso a mi ciudad, a mi querido Motril, he ido percibiendo la evolución en las obras situadas alrededor del pabellón, lugar elegido para la coronación canónica de nuestra patrona, la Virgen de la Cabeza Coronada. Cual fue mi sorpresa, este pasado domingo, que ya estaba ubicado, al inicio de la plaza, el monolito con el nombre de dicho lugar. Increíble, de veras, el listo que se ha quebrado la cabeza para denominar un punto emblemático de Motril, le ha puesto Vega y Mar. Para eso que le pongan Plaza Ron Pálido.
Sin duda, los motrileños o nuestros políticos, dejan de lado las raíces culturales, raíces representativas que nos distinguen, más allá de nuestras fronteras.
Dejamos de lado los pocos edificios históricos, dejamos de lado, nuestras fiestas y dejamos de lado el potencial turístico que serviría a Motril como motor de evolución en el periodo de decadencia que vivimos.

¿Es que nos da vergüenza ponerle plaza de la coronación o virgen de la Cabeza?. ¿Es que los políticos no saben distinguir entre ideales y cultura local?.

Ya metimos la pata con el parque de los pueblos de América. Metemos la pata con el pabellón cubierto, de los pocos del mundo sin nombre, con la piscina municipal,...

Que le pasa a los motrileños, que no explotamos y gritamos a los cuatro vientos que queremos cambiar. ¿por qué somos tan conformistas?. 

Lo peor de todo es que presumimos de independentistas, de liberales, de radicales frente a la capital granadina... pero para qué, para que después nos la metan doblada a la primera de cambio. Si nos quitan los fuegos artificiales, nada, no jodemos. Que no se aclaran con la ubicación de la feria, nos jodemos, que no tenemos centro comercial, idem de idem,...

¿Qué nos ocurre?. Es que, ¿si ya no llueven pabezas, no miramos al cielo para soñar con un nuevo Motril ?.

1 comentario:

José Santiago dijo...

Curro, veo que ya te has dado,lo que pasa en este puñetero pueblo todo a veces es surrealista, llevo reivindicando una calle para Domingo Sánchez Mesa 15 años, y nada, la cultura es el primer "saltabalates" de turno que asesora al politiquillo de turno.