Las etapas se acaban y la mia como director de banca se ha apartado eventualmente de mi camino. Cuando los tiempos se ponen dificiles y en el sistema economico aún más, las entidades financieras pasan de vender dinero a diestro y siniestro a intentar recuperar de la mejor manera posible el ese dinero prestado, con la finalidad de no tener que encontrarse al final con infinidad de viviendas, locales, solares... en sus vitrinas sin poder venderlas.
De este lio aparece mi nueva función atender los riegos vencidos de los clientes, al fin y al cabo adecentar en la medida de lo posible la situación de familias que apoyados por la flor de la riqueza economica se apresuraron en adquirir tangibles que estaban fuera de su alcance, estando ahora sumidas en un tunel, del cual no aprecian ver el final. Al final de ese tunel espero que que se encuentren con mi candil, el cual ilumine un atisbo de esperanza.
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