Después de un dia puteante levantandote a las 6.30 de la mañana, dejar a tu niño en la guarderia a las 7.30, pelearte con los putos jefes de riesgos para que te aprueben un puto aval, comer, cambiarte de ropa para ponerte el puto traje hasta las 20.00 horas, recoger a tu niño, bañarlo, darle de comer y esperar a que venga tu mujer de un curso, te sientas a escribir y piensas.
Los amigos, ahora me iria con mi amigo Paco a tomarme unos quintos al Jorge, con veinte tapas, pasando por Vallejo y terminando en el Buca con más cervezas, copas... De verdad, se necesita momentos asi para contrarestar dias como este.
No hay comentarios:
Publicar un comentario